Hay libros que uno lee para sentirse acompañado, y hay libros que uno lee para que le muevan el piso. "Entre Puyas y Verdades — Conversaciones con un Maestro Espiritual" es de los segundos.

Son 93 preguntas reales, hechas por estudiantes de la Escuela Gelva a lo largo de casi tres años, con respuestas que no van con rodeos. Yo llevo un par de semanas leyéndolo por partes, al azar, como sugiere el propio libro, y hoy estas dos respuestas que se me quedaron atravesadas. Las comparto tal cual me hicieron sentir...

1. "La maldad no existe" — y esa frase me desencajo

Lo leí dos veces porque pensé que había entendido mal.

El Maestro Gelva respondiendo a una pregunta sobre la maldad y la justicia, suelta sin anestesia que "la maldad no existe" .. "que no hay malos, solo ignorantes". Mi primera reacción fue de indignación: ¿entonces el que roba, el que abandona, el que maltrata... simplemente "no sabía"?

Pero el libro no se queda ahí. Pone un ejemplo doméstico y filoso: el padre que llena de sal la comida de su hijo, convencido de que así "sabe rico", ese papá también está —según el Maestro— practicando una forma de maldad; aunque su intención sea buena. Ese giro es el que me dejó pensando.

No es que todo se justifique; es que redefine dónde está el problema real: no en castigar al "malo", sino en sacar a la gente de la ignorancia. y explica que ignora. No miento, sigo sin estar cien por ciento de acuerdo - y para mi momento - creo que ese es justamente el punto del libro: No busca tener la razón, ni que estés de acuerdo, busca que uses la razón, incomodarte lo suficiente para que nos esforcemos en pensar distinto, No lo niego, argumentos buenos si tiene. y yo que soy muy critico.

Y en otra pregunta dice esto...

2. "Las notas del colegio, fabrican corruptos"

Esta también me toco de cerca - y para nada soy un defensor del sistema educativo latino - porque como padre (o como quien alguna vez fue premiado por sacar cinco y soy muy competitivo) yo doy por hecho que las calificaciones, los diplomas y el "si haces la tarea te llevo al parque" son parte normal de criar y educar.

El Maestro no piensa lo mismo: dice que todo sistema de recompensa —desde el helado por comerse la sopa hasta la medalla al mejor estudiante— es una forma de chantaje, y que el chantaje, tarde o temprano, entrena corruptos. Leerlo así, en frío, suena exagerado. Pero cuando lo conecta con la corrupción de adultos ("si me firma el contrato, le doy tal cosa"), uno empieza a ver el hilo.

¿Será que aprendimos a hacer las cosas bien no por convicción, sino por lo que nos daban a cambio? Eso me recuerda mis conceptos de Conductismo, Aún no lo entiendo, pero el texto ofrece su punto.


Ya quisiera que hubiera espacio en este texto para que lean las respuestas completas, para que como a mi el tema siga dando vueltas en la cabeza.

Solo son 2 de 93

Estas son apenas dos de las 93 conversaciones reales que reunió el Maestro Gelva a lo largo de casi tres años en una primer recopilación de los de "días de preguntas" con sus estudiantes. Si una frase de estas dos ya te removió algo, imagina las otras 91.

👉 No te quedes con solo esto...Consigue ya tu ejemplar impreso de Entre Puyas y Verdades

Compartir:

También te pueden Interesar...